Hace dos posts (¡y 6 meses! trabajo demasiado) que puse un vídeo de Minor Threat en plena apoteosis ochentera. Hoy acabo de encontrar una entrevista con Ian MacKaye, 25 años después, en la siempre entretenida vice tv

(¿soy el único que piensa que Vice inc. van camino de convertirse en un powerhouse global del teen angst entertainment?

Mis respetos. Si alguien ha conseguido llevar la actitud -que no la ética- punky hasta el éxito mediático multinacional han sido ellos

....a ver cuanto les dura la gracia antes de volverse gilipollas)

de hecho el vídeo también tiene algo que ver con esto...

La historia del pan es preciosa y el argumento es impepinable: la producción masiva está reñida con la más alta calidad. Muchos de los empresarios modernos de hecho no saben "producir" nada, sólo comprar y vender empresas. No se puede hacer pan bueno, ni sushi, ni whisky, ni webs -qué coño- ni software, en una factoría gigante. Al final lo que sale es otra cosa, es pan Bimbo.

Creo que sobran las pruebas y las excepciones son precisamente eso, excepciones.

¿Por qué este post? Ya sé que me repito, que ya había dicho algo parecido, pero tengo la esperanza de que éste lo lean los jefes (juuujuju), y me ha recordado a conversaciones que vengo teniendo con Luis Villa, ese observador y profeta constante de los procesos de zombificación...